Adiós a un "negro" combativo
Por Hugo A. Domé
Lo vi por primera vez hace algunos años en Retiro. Yo bajaba del Belgrano y él estaba por ir para el andén. Me llamaron la atención los palos con las banderas, intuí que eran del color que indentifican a los que están con el pueblo. "Soy peronista y estamos viendo con algunos compañeros que podemos armar, para confrontar a estos tipos", me identifiqué.
"Mucho gusto compañero", me dijo, soy del movimiento de desocupados de la Corriente Clasista y Combativa. Muy alto, morocho, como el color del pueblo, de mirada firme. "Vengo de un acampe que hicimos en Plaza de Mayo, para que suban los montos de los planes por desocupación. Somos de Tortuguitas, Grand Bourg, Del Viso, José C.Paz, un poco de todos lados". Cruzamos teléfonos y quedamos en vernos.
Pasaron algunos años, cuando lo fui a ver a Tortuguitas estaba marcando con cal las rayas de la cancha de fútbol en que se jugaban campeonatos los fines de semana. "Lo hacemos para juntar algunos pesos y de paso sacar a los pibes de la vida fácil, darles un tiempo de ocupación en algo que les gusta, y ver si los podemos arrancar de la tentación de la falopa que, por acá, te la venden hasta en la boletería del tren", me comentó. Tenemos un hogar para los pibes que son víctima del Paco, no quieras saber lo que es eso. Parte el alma verlos", agregó.
"Te vine a ver porque estoy en Proyecto Sur, y tenía como meta armar un encuadre con todos los compañeros del campo popular, de la zona norte, para caminar juntos, en todas las propuestas que son afines", dije. "Ah, estás con Pino. Nosotros estamos a muerte con la propuesta de Proyecto Sur, diferimos en lo coyuntural, nosotros no vamos a elecciones, vamos por una política de desborde, de confrontación, porque es la única que nos cabe, si no, no nos dan bola. Pero si se trata de caminar juntos, contá con todos nosotros, armemos un documento, firmemos y después nos vemos en las calles. Cuando pasen las elecciones vendrán los aumentos, los despidos y hay que estar con los compañeros en los conflictos, para darles una mano", dijo.
"De eso se trata, necesito cerrar acuerdos con algún otro espacio político; va a llevar un poco de tiempo", apunté. "Vas a tener que apurarte, no me queda mucho tiempo, estoy jodido, tengo un tumor en el páncreas", dijo ésto como quien puede decir <<el domingo como un asado>>. Sin lástima de si mismo, sin un atisbo de debilidad, como si fuera lo más natural de las cosas...
Hace un par de semanas que me enteré: murió el negro. En el momento no le di más importancia que la noticia misma tenía. Luego me empecé a sentir solo, mal y a preguntarme un montón de cosas. Murió el negro Luís Cubilla, un hermano de clase, un compañero de luchas y sueños compartidos. Sólido, firme, irreverente, solidario, del mismo modo como vivió su vida.
Cuando el pueblo sea capaz de registrar en su memoria a quienes han dado la vida en pos del bien común, será entonces el momento en que va a cambiar la historia. Desde mi condición de obrero, peronista y militante de Proyecto Sur, mi homenaje y respeto. Y en él, a todos los compañeros y compañeras, que en forma anónima entregan su vida por la lucha de las mayorías postergadas, desde el vientre del pueblo y por el pueblo mismo.
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